Reseña: Superman Balas Rasantes

SUPERMAN: BALAS RASANTES

Editorial: DC Comics
Fecha de Publicación: Enero 1993
Guionista: J.M. DeMatteis
Dibujo: Eduardo Barreto
Reseña: Ñoño Cool

Y siguiendo con el espíritu de mi reseña anterior, sigo hurgando mi baúl de los recuerdos en la sección dedicada a la tristemente cancelada línea editorial de DC Comics “Elseworlds”. Y este es otro de aquellos de calidad entregados por ella. Y si bien no alcanza las Alturas de un “Superman: Red Son”, “El regreso del Caballero Oscuro” ni “Kingdom Come”, esta historia es bastante memorable al lograr algo que muchos hubiésemos considerado impensable, e incluso otros lo tildarían de blasfemo “fusionar a los dos más grandes íconos de todo el mundo del comic en un solo personaje, combinando sus mitologías, personajes secundarios y galería de villanos en un nuevo producto” esto gracias a una simple premisa “¿Qué pasaría si la nave con el pequeño Kal-El cayese en Gotham en vez de en Smallville y fuese encontrada por los Waynes?¿Cómo hubiera cambiado la vida de Clark – ahora llamado Bruce – si hubiera terminado a cargo de Alfred desde su niñez en vez de los Kent? ¿Qué pasaría si Superman se vuelve Batman?

Dicha propuesta niega desde el primer momento el origen “tradicional” de ambos personajes, pues Thomas y Martha Wayne al criar a este nuevo hijo adoptivo no tienen al biológico que se volvería el Caballero Oscuro, y los Kent jamás adoptan al niño interplanetario que sería el Hombre del Mañana. Y la respuesta a la pregunta pasada es respondida con una simpleza pasmante, pero aún así no libre de un factor de interés e intriga.

Y lo que además nos deja patente es una verdad que muchos sabemos pero que no es malo recordar: “Superman y Batman son totalmente opuestos en cuanto a cómo lidiar con el crimen y lo que buscan inspirar en la gente, pero fundamentalmente ambos se dedican con el mismo ahínco a hacer prevalecer la justicia”

Ahora, entrando de lleno en la trama, dejar claro que independiente de lo que diga el título, “Superman: Balas Rasantes” es una historia sobre Batman. Los Waynes salen de la ciudad, se encuentran una nave con un bebé dentro y deciden criarlo como su hijo y llamarlo Bruce, todo sale perfecto hasta que una fatídica noche van a ver la película del Zorro. Sin hacerles spoilers, solo digamos que esa noche no resulta particularmente bien para la pareja de millonarios.

El problema es que el chico heredó los poderes kriptonianos de su herencia alienígena. Así que cuando el ladrón asesina a sangre fría a sus padres, el pequeño Bruce usa por primera vez su visión calorífica gracias a la pena, rabia e impotencia del momento y le quema la cara al asaltante al punto de derretirle la cara y matarlo. Este momento del asesinato de sus padres y el mismo cometer homicidio por accidente afecta tanto a joven Wayne que se encierra en su mansión por años hasta su adultez sin ocupar ese tiempo para desarrollar ninguno de los talentos científicos, detectivescos y de lucha que haría su versión humana. Lo que es entendible ¿para qué transformar tu mente hasta el límite de lo humano si ya es una supercomputadora alienígena? ¿Por qué dedicarte a transformar tus puños en acero si ya eres un hombre de acero?

Y Bruce vivirá recluido cuidado solo por su leal mayordomo mientras se obsesiona el crimen en Gotham, pues gracias a sus supersentidos puede escuchar cada uno de ellos sucediendo en cada momento por toda la ciudad, pero decide no hacer nada para detenerlo. Todo cambia cuando unos terroristas atacan la mansión y amenazan de muerte a Alfred. La rabia que sintió años atrás se dispara nuevamente y ve como las balas le rebotan y aprovecha para darles una tremenda paliza a los asaltantes. A partir de ese momento comienza a cuestionar sus orígenes.

Y al enterarse gracias a Alfred de su herencia alienígena por medio de la nave kriptoniana oculta en una cueva llena de murciélagos que decide abrazar la oscuridad y volar junto con las aladas criaturas, usando todas sus increíbles habilidades en reemplazo de los gadgets combatirá el crimen como “BATMAN”.

Cualquier fan allá afuera que quisiera saber qué pasaría si pesos pesados como Thor, Silver Surfer, Shazam o en este caso Superman decidieran combatir el crimen callejero, tendrá una probada de esto en “Balas Rasantes”. Una pena que no explore eso más allá que en algunas páginas y se dirija en otra dirección, que si bien es interesante pudo entregar algunas viñetas más a esta faceta.

Y en el caso de las mitologías mezcladas tenemos productos interesantes pero con diferentes niveles de éxito. Nuestro Joker es una mezcla del Príncipe Payaso del Crimen con Lex Luthor, que si bien resulta aterrador el pensar qué tan terrible sería el Joker si tuviese los billones de dólares y recursos a su disposición que el archienemigo de Superman, y que dentro del contexto de la historia funciona, nunca terminó de asustarme o resultar al menos a mi gusto una presencia a tomar en cuenta más allá de lo teórico que pudiese lograr en vez de lo que realmente estaba realizando.

El Daily Planet y sus trabajadores ahora hacen su trabajo en la Gotham Gazette que es propiedad de Bruce Wayne, y Lois es puesta en la situación de cómo reaccionaría ante un héroe que en vez de inspirar esperanza haya elegido causar terror. Y esto es interesante, a pesar de que nadie de los periodistas a parte de Lois tienen un rol, e incluso hay cosas con ella – como el descubrir de la nada que Wayne es Batman – que no se explican lo suficiente; el nivel de interés a pesar de las carencias igual sale a flote.

Otro punto que podríamos sacarle es su tercer acto. Todo comienza realmente bien, muy oscura e introspectiva, pero cuando Bruce se enfunda la capucha del Batman con superpoderes las cosas pasan demasiado rápido. El villano se revela y quiere destruir la ciudad, el héroe lo vence, supera el trauma de la niñez y tiene un cambio de corazón. El tono oscuro es destrozado sin piedad para darnos un forzado y predecible final feliz; además de dejar varias preguntas en el aire sobre Luthor. Pero bueno, solo es el último tercio el que pierde energía pues el inicio es un planteamiento de lujo, con un arranque magistral que aún hace que recuerde este Elseworld con cariño.

Lo que es lejos lo mejor, y a lo que no tengo un “pero” que sacarle es al fantástico dibujo de Eduardo Barreto. Su Gotham está llena de la oscuridad necesaria, y las ilustraciones de Batman volando hacia una emergencia o de Bruce Wayne flotando junto a los murciélagos con sus ojos brillando rojos de rabia simplemente son impecables.

A pesar de los detalles en contra, realmente me gusta “Balas Rasantes” pues nos permite ver a un Superman con un alma llena de oscuridad como Bruce, y deja patente cómo combatiría el crimen Batman si tuviese las habilidades de Clark teniendo una posibilidad real por primera vez de ponerle fin a la guerra interminable que es su cruzada. Una propuesta interesante que creo tiene los suficientes elementos bien ejecutados como para ameritar una leída a este “Caballero de Acero”

6.7/10




Post:  Elseworlds por Cyberpatito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s